¿Qué es el skin care?

En este artículo os contamos los beneficios y cuidados que se deben llevar a cabo en una rutina facial para tener una piel radiante. 

Cuando hablamos de skin care, o cuidado de la piel, nos referimos a la rutina diaria que realizamos para aplicar los tratamientos y cuidados necesarios que mantienen a nuestra piel saludable. 

 

Conocer tu tipo de piel

Antes de empezar con una rutina facial, el primer paso esencial es conocer tu tipo de piel. Esto sirve para saber que clase productos debes emplear. Según las características de tu piel se deben elegir los tratamientos faciales más adecuados, que aporten los mejores beneficios y ayuden a evitar problemas. 

Tipos de pieles

Existen diferentes tipos de piel y cada una se caracteriza por diferentes rasgos. 

Piel grasa: Se caracteriza porque suele producir aceites naturales en exceso, favoreciendo a la aparición de acné. 

Piel seca: Al contrario que la piel grasa, esta no produce suficientes aceites en la piel, por lo que no logra mantener la humedad correctamente. Puede provocar rojeces y agrietamiento de la piel. 

Piel mixta: Destaca porque combina zonas de la cara que son grasas con zonas más secas. 

Piel normal: Es el equilibrio perfecto de la piel. Produce la cantidad correcta de aceites con los que mantiene la humedad perfecta. 

 

Beneficios de la rutina facial

Mantener este hábito con nuestra piel contribuye a mejorar su apariencia. Disminuye signos de cansancio, evita la aparición de arrugas y acné. A nivel interno, elimina células muertas, evitando futuros problemas. Además, proporciona una profunda hidratación y aportando salud y bienestar. 

 

Qué orden de productos seguir

Saber el orden de la aplicación de los productos es un paso imprescindible que no todo el mundo tiene cuenta. Cambiar el orden puede influir en la perdida de eficacia de los tratamientos, provocando que la rutina no sea completamente eficaz. 

El orden de los pasos a seguir en una rutina facial simple de mañana y noche es el siguiente. 

1º Limpieza de la piel. Es un primer paso fundamental. En caso de llevarlo, se debe retirar todo el maquillaje y limpiar la cara con jabones faciales. Estos eliminan exceso de grasa y suciedad de la piel. 

2º Tónico. Es un paso opcional que ayuda a preparar la piel para los siguientes pasos, además de regular el pH. 

3º Sérum. Dependiendo del tipo de sérum empleado ayuda a, hidratar e iluminar la piel, combatir el envejecimiento y las manchas. También actúa como calmante. 

4º Crema hidratante. Todos los pasos anteriores preparan la piel para este momento, gracias a ellos, la crema se absorbe al máximo y mantiene la piel hidratada. 

5º Protector solar.  Únicamente en la mañana, es un paso importante que, fuera de lo estético, previene el cáncer de piel. Además, evita la aparición de manchas y pecas. 

 

Consejos

Mantener una piel sana y cuidada es una tarea sencilla que no requiere mucho tiempo y aporta muchos beneficios. Debes implementarlo en tu rutina diaria y ser constante para alcanzar los resultados. 

Debes cuidarla con los tratamientos y productos necesarios en función a tu tipo de piel. 

Realizar esta rutina por la noche es algo imprescindible ya que es el momento en el que retiramos toda la suciedad acumulada durante el día. 

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