La piel es muy sensible y propensa a la aparición de erupciones cutáneas y manchas faciales. En la mayoría de las ocasiones, las manchas en la piel son inofensivas, pero, aun así, debemos conocer cómo son sus síntomas y saber cómo actuar.
¿Qué son y por qué se producen?
A las manchas en la piel se les denomina hiperpigmentación y estas aparecen cuando el cuerpo produce un exceso de melanina en algunas zonas de la piel. Por este motivo aparecen las placas cutáneas en tonos más oscuros que pueden variar desde tonos marrones a negros y ser de diferentes formas y tamaños.
Además de por un exceso de producción de melanina, las manchas en la piel también pueden surgir por otros motivos, como la proliferación en la piel de bacterias u otros microorganismos; por inflamaciones provocadas debido a erupciones cutáneas y por cambios en los vasos sanguíneos.
Estas manchas en la piel son indoloras y la mayoría de ellas inofensivas.
Tipos de manchas en la piel
Podemos encontrar diferentes tipos de manchas en la piel dependiendo de las causas que presenten dichas marcas.
En primer lugar, la hiperpigmentación inflamatoria. Esta surge debido a heridas que hayan podido producirse en la piel. Suelen aparecer en personas con acné o debido a tratamientos estéticos. No son muy llamativas y normalmente son manchas planas con un color claro.
En segundo lugar, las manchas pigmentarias. Aparecen por la exposición al sol, por lo que los lugares más comunes en los que surgen son en la cara, piel y brazos. Estas manchas son pequeñas y de tonos oscuros, generalmente.
Por último, el melasma. Este tipo de mancha en la piel afecta concretamente a mujeres embarazadas. Aparecen marcas oscuras e irregulares en la cara y los brazos; esto es provocado por las hormonas durante el embarazo o por píldoras anticonceptivas.
Tratamientos
Existen varios tratamientos que ayudan a minimizar las manchas en la piel; concretamente, hay dos que son los más empleados.
En primer lugar, la exfoliación química. Consiste en aplicar en la zona afectada una solución ácida para eliminar las capas superficiales y que la piel crezca nuevamente más lisa.
En segundo lugar, la laserterapia. Esta técnica consiste en emplear luz de alta intensidad en las zonas afectadas. Dependiendo del tratamiento, puede ser más ligero y que actúe solo en la capa superficial, o más intensos que penetren las capas profundas. Este método es más preciso que el anterior.
En mayor o menor medida, ambos tratamientos son invasivos para la piel. Además, a cada tipo de piel le afectarán de una manera diferente, por lo cual pueden producir irritación, inflamación o quemaduras en la piel, por lo que deben realizarse con cuidado y por especialistas.
Consejos
A pesar de que la mayoría de las causas por las que surgen son difíciles de prevenir, se pueden tomar ciertas medidas para evitar la aparición de las manchas en la piel.
Por ejemplo, es recomendable no exponerse en exceso a la luz solar, especialmente ahora que llega el verano. Además, es imprescindible utilizar una buena protección solar para cuidar la piel y evitar la aparición de las marcas.
Es importante que, si presenta cualquier irregularidad en las manchas o tiene cambios duraderos en el color de la piel sin ningún motivo aparente, acuda a un especialista. También, si percibe un extraño crecimiento de las marcas.
En todo momento, si tiene dudas o inseguridad, debe comunicárselo a un especialista, al igual que si desea realizarse algún tipo de tratamiento.