Terapia Fotodinámica, el complemento perfecto para mejorar los resultados de los tratamientos de rejuvenecimiento facial

La Terapia Fotodinámica es un potenciador de los tratamientos de rejuvenecimiento que realizamos en consulta, puesto que es una terapia perfecta para estimular la regeneración de la piel y, por tanto, para rejuvenecer la zona tratada. 

¿En qué consiste la Terapia Fotodinámica?

La Terapia Fotodinámica se basa en ondas de luz generadas con tecnología LED.

Estas ondas, que configuraremos según las necesidades de cada paciente, nos permiten estimular la actividad celular, promoviendo la creación de fibras de colágeno y elastina por parte del propio organismo, replicación del ADN, así como el aumento de la permeabilidad celular.

Podemos utilizarlo como tratamiento independiente para promover una regeneración desde el interior, que mostrará sus resultados en el exterior.

Pero, principalmente, es utilizada en combinación con otros tratamientos faciales..

En combinación con otros tratamientos nos ofrece beneficios en una doble vertiente. En primer lugar, potencia los efectos de los tratamientos aplicados, obteniendo resultados más satisfactorios.

Por otro lado, reduce los efectos iniciales de algunos tratamientos médico estéticos faciales, tanto en intensidad, como en duración, como rojeces, pequeños hematomas o hinchazón de la zona tratada.

La Terapia Fotodinámica es el complemento perfecto para potenciar otros tratamientos médicos estéticos aplicados en consulta, tanto faciales, como capilares; y prolongar sus efectos por más tiempo.

No podemos parar el paso del tiempo, pero sí frenar y revertir sus efectos en el rostro, manteniendo nuestras señas de identidad y, muy importante, sin riesgos para nuestra salud. 

Las acciones y usos más conocidos son los de la estimulación de la producción del colágeno, mitigar el acné y disminuir la inflamación y congestión de la piel, dependiendo del tipo de terapia y la longitud de onda. Los primeros estudios de terapia por LED fueron desarrollados principalmente en la NASA, en sus investigaciones para conseguir hacer crecer plantas en el espacio. Durante estos estudios se observó la eficacia de la luz en los tejidos del cuerpo, sobre todo en la curación y reparación de daños.  

  • Los LED rojos estimulan los fibroblastos para producción de colágeno y renovación celular, por lo que a su vez son una buena acción como antiarrugas, para mitigar el daño solar, para las estrías… La piel rejuvenece, se ve más radiante y mejora en apariencia, textura, hidratación y firmeza. 
  • Los LED azul actúan deteniendo el desarrollo de las bacterias responsables del acné. Otro tipo de LED como el ámbar es eficaz para la rosácea, disminuye la rojez y la inflamación. 

Como ya hemos comentado antes, la NASA empezó a utilizar la terapia LED en la foto-bioestimulación, acción de modular varios procesos biológicos celulares. Así como en las plantas estimula la fotosíntesis, la luz va a activar otros procesos en las personas, que son la foto-bioestimulación y foto-biomodulación. El uso de esta tecnología se incluye ya por la FDA en terapias clínicas, para acelerar el proceso de cicatrización y curación de la piel.  

La mayoría de estudios indican que la terapia con luz incrementa la producción de ATP (el ATP es la molécula que aporta energía a la célula), e incrementa la producción de colágeno y provoca la proliferación y migración celular, en particular de los fibroblastos. Además, modula los niveles de citoquinas, el factor de crecimiento, los mediadores inflamatorios y aumenta la oxigenación del tejido. Con ello conseguimos la piel más hidratada y rejuvenecida.

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